Neuropatía Diabética

La Diabetes es una enfermedad crónica que una vez que se presenta acompañará al paciente a lo largo de su vida, por ello es de suma importancia su adecuado control, ya que es la forma más eficaz de prevenir las complicaciones que se asocian con esta enfermedad, en especial un tipo de dolor crónico propio de os diabéticos conocido como Neuropatía Diabética.

El control inadecuado de la Diabetes por tiempo prolongado se asocia con la aparición de Neuropatía Diabética entre el 50 y el 70% de los pacientes en el transcurso de 5 o 10 años después del diagnóstico de esta enfermedad.


Esta complicación se caracteriza por dolor tipo ardor o sensación de quemazón en el cuerpo, especialmente a nivel de las plantas de los pies y las manos frecuentemente durante la noche, este dolor se origina por el daño que ocasionan los elevados niveles de glucosa en sangre a los nervios periféricos, originando un tipo muy complejo de dolor conocido como Dolor Neuropático.  La Neuropatía Diabética dolorosa es la complicación más molesta y persistente de la Diabetes, originando un dolor que puede llevar a deteriorar de manera importante la calidad de vida del paciente. Una vez que se inicia no es posible eliminarla, incluso si se mantienen bien controlados los niveles de glicemia.


Medidas para prevenir la aparición de Neuropatía Diabética


·    MANTENGA UN ÓPTIMO CONTROL DE SUS NIVELES DE GLICEMIA.  Una alimentación con bajo contenido en grasas y azúcares es el mejor aliado para controlar los niveles de azúcar en sangre. Prepare sus alimentos con la menor cantidad posible de aceite, nunca utilice manteca animal, evite la margarina y la mayonesa, procure reducir al máximo el azúcar refinada, procure no tomar refrescos ni bebidas alcohólicas. 
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   REALICE EJERCICIO REGULARMENTE. Practique un ejercicio aeróbico a tolerancia al menos 30 minutos tres veces por semana, prefiera actividades como caminar al aire libre, rodar bicicleta o hacer bicicleta estática o elipticas, evite las actividades con impacto como trotar, correr o ejercicios que incluyan el baile.
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   ACUDA A SU CONTROL MEDICO. Si usted presenta síntomas como cambios en la sensibilidad, ardor, sensación de hormigueo o punzadas, debe acudir con un especialista para diagnosticar tempranamente complicaciones como la neuropatía diabética.
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   CUMPLA SU TRATAMIENTO DE FORMA RESPONSABLE. Es necesario cumplir los medicamentos e indicaciones del especialista, así como llevar a cabo mediciones periódicas de sus niveles de glucosa en sangre.  Recuerde que la diabetes es una enfermedad crónica por lo que seguramente deberá cumplir el tratamiento de por vida, factores como cambios en el peso corporal, iniciar o suspender la actividad física y los cambios en el peso corporal (bien sea su aumento o disminución) ameritan hacer ajustes en las dosis de los medicamentos.

     EVITE EL CIGARRILLO.  El consumo de sustancias como el alcohol, drogas o el cigarrillo agrava el daño a los nervios periféricos y aumenta la presencia de dolor, igualmente en el caso de una neuropatía diabética ya instaurada el habito tabáquico disminuye la efectividad de los medicamentos usados para tratar este tipo de dolor.

     CUIDE SUS PIES. Las manos y pies son los principales afectados por la neuropatía diabética por lo que es muy importante mantener un cuidado excelente de los mismos, realice revisiones periódicas, mantenga una buena higiene, use zapatos adecuados.  La disminución o la falta de sensibilidad aumentaran la probabilidad de sufrir traumatismos importantes e infecciones, ya que no sentirá si los zapatos le quedan ajustados, si hay zonas de roces si se pincha o se corta al arreglarse las uñas o si tiene las uñas encajadas.

·    NO SE AUTOMEDIQUE. Acudir a un especialista es fundamental para recibir un tratamiento adecuado, el cual se basa en el uso de medicamentos específicos para este tipo de dolor, en especial los fármacos neuromoduladores que se encargan de regular la función de los neurotransmisores  que son liberados forma anómala producto del daño al nervio, estos medicamentos ayudan a los pacientes a disminuir síntomas como el dolor, ardor y sensación quemante.  Los medicamentos analgésicos no son de utilidad en estos casos y no deben ser usados ya que aumentan el riesgo de otras complicaciones como ulceras gástricas y hemorragias digestivas.

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