miércoles, 14 de diciembre de 2016

Beneficios del ejercicio en personas con enfermedades articulares





Con toda seguridad en algún momento habrá buscado información sobre como cuidar sus articulaciones, especialmente si padece de artritis, artrosis, osteoporosis o cualquier otra enfermedad reumática. Aquí le explicaremos como iniciarse en la práctica deportiva sin que esto le acarree nuevas lesiones.

Medidas como la alimentación sana y el ejercicio han sido objeto de estudio en varias investigaciones y todas concuerdan con que sus efectos beneficiosos sobre la salud pueden observarse en múltiples órganos y sistemas, incluso estos dos factores son los que tienen mayor impacto en la calidad de vida a futuro.

El ejercicio físico contribuye a preservar y proteger las distintas estructuras del aparato locomotor, huesos, ligamentos, músculos y cartílagos son igualmente beneficiados, como vemos a continuación.







Como comenzar a ejercitarse



Practicar ejercicio amerita una preparación previa, si nunca antes lo ha hecho de forma regular empiece de la forma más suave que le sea posible, así evitara lesionarse. 

Comience con pequeños paseos o caminatas, de 10 a 15 minutos dos o tres veces por semana, en la medida en que se sienta cómodo aumente progresivamente su intensidad, use ropa cómoda y unos zapatos deportivos, protéjase del sol y no olvide hidratarse bien, lleve con usted un envase con agua para que se hidrate durante la actividad física.

Evite practicar actividad física después de comer, si usted presenta rigidez matutina espere hasta que sienta sus articulaciones más "flojas" para iniciar la actividad, seguramente le convendrá mejor practicar actividad física por la tarde, esto le ayudará a levantarse menos rígido. No realice actividad física antes de dormir ya que esto le afectara el sueño.

Evite ejercitar las articulaciones sensibles o inflamadas, en el caso de articulaciones sensibles suele ser de ayuda calentar previamente las articulaciones dándose una ducha caliente o aplicando compresas húmedas calientes, al culminar el ejercicio puede masajear suavemente la articulación con hielo o aplicar frío con una compresa de gel.  Nunca aplique calor en una articulación que se encuentre muy inflamada.

Recuerde que el dolor es un aviso, si al hacer algún tipo de actividad física siente dolor debe detenerse, evalúe que pudo haber ocasionado el dolor y procure evitarlo.  

Posterior a la actividad física es normal tener molestias como cansancio y dolor leve, este debe desaparecer y varias horas después de ejercitarse usted debería sentirse igual que antes de iniciar dicha actividad, en caso de que esto no sea así y presente dolor persistente o nuevas molestias debe detenerse ya que probablemente deba cambiar la intensidad o la frecuencia del entrenamiento. 



Cuando acudir al médico



Si usted padece enfermedades crónicas del aparato cardiovascular o endocrino como hipertensión arterial, arterioesclerosis, diabetes o problemas tiroideos es recomendable que sea evaluado por su médico antes de comenzar un plan de entrenamiento. 

Igualmente si durante la ejecución de cualquier actividad física usted siente palpitaciones, taquicardia, sudoración excesiva, mareos, desvanecimiento o dolor es necesario que busque ayuda.  

Las personas que padecen enfermedades reumáticas deben practicar actividad física bajo la dirección de su médico o fisioterapeuta tratante  para que sus articulaciones no sufran lesiones.


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