El Bienestar

Los ácidos grasos Omega 3 previenen la artrosis y detienen su progreso

Los ácidos grasos Omega 3 además de ser buenos para tu corazón, contribuyen a prevenir el daño en las articulaciones.

El paracetamol es al analgésico más seguro

El paracetamol, también conocido como acetaminofén es el analgésico más seguro, te explicamos por qué.

Lesiones por sobreentrenamiento

Llevar al músculo a una situación extrema lejos de fortalecerlo lo lesiona.

Divertículos: Una causa común de dolor en el abdomen

Los diverticulos son lesiones del colon capaces de producir dolor abdominal recurrente acompañado por cambios en las evacuaciones.

Día mundial contra el dolor

cada 17 de octubre se celebra el día mundial contra el dolor, ratificando el compromiso de médicos y pacientes a seguir juntos en la lucha por mejorar y recuperar la calidad de vida del paciente con dolor crónico.

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miércoles, 14 de diciembre de 2016

Beneficios del ejercicio en personas con enfermedades articulares





Con toda seguridad en algún momento habrá buscado información sobre como cuidar sus articulaciones, especialmente si padece de artritis, artrosis, osteoporosis o cualquier otra enfermedad reumática. Aquí le explicaremos como iniciarse en la práctica deportiva sin que esto le acarree nuevas lesiones.

Medidas como la alimentación sana y el ejercicio han sido objeto de estudio en varias investigaciones y todas concuerdan con que sus efectos beneficiosos sobre la salud pueden observarse en múltiples órganos y sistemas, incluso estos dos factores son los que tienen mayor impacto en la calidad de vida a futuro.

El ejercicio físico contribuye a preservar y proteger las distintas estructuras del aparato locomotor, huesos, ligamentos, músculos y cartílagos son igualmente beneficiados, como vemos a continuación.







Como comenzar a ejercitarse



Practicar ejercicio amerita una preparación previa, si nunca antes lo ha hecho de forma regular empiece de la forma más suave que le sea posible, así evitara lesionarse. 

Comience con pequeños paseos o caminatas, de 10 a 15 minutos dos o tres veces por semana, en la medida en que se sienta cómodo aumente progresivamente su intensidad, use ropa cómoda y unos zapatos deportivos, protéjase del sol y no olvide hidratarse bien, lleve con usted un envase con agua para que se hidrate durante la actividad física.

Evite practicar actividad física después de comer, si usted presenta rigidez matutina espere hasta que sienta sus articulaciones más "flojas" para iniciar la actividad, seguramente le convendrá mejor practicar actividad física por la tarde, esto le ayudará a levantarse menos rígido. No realice actividad física antes de dormir ya que esto le afectara el sueño.

Evite ejercitar las articulaciones sensibles o inflamadas, en el caso de articulaciones sensibles suele ser de ayuda calentar previamente las articulaciones dándose una ducha caliente o aplicando compresas húmedas calientes, al culminar el ejercicio puede masajear suavemente la articulación con hielo o aplicar frío con una compresa de gel.  Nunca aplique calor en una articulación que se encuentre muy inflamada.

Recuerde que el dolor es un aviso, si al hacer algún tipo de actividad física siente dolor debe detenerse, evalúe que pudo haber ocasionado el dolor y procure evitarlo.  

Posterior a la actividad física es normal tener molestias como cansancio y dolor leve, este debe desaparecer y varias horas después de ejercitarse usted debería sentirse igual que antes de iniciar dicha actividad, en caso de que esto no sea así y presente dolor persistente o nuevas molestias debe detenerse ya que probablemente deba cambiar la intensidad o la frecuencia del entrenamiento. 



Cuando acudir al médico



Si usted padece enfermedades crónicas del aparato cardiovascular o endocrino como hipertensión arterial, arterioesclerosis, diabetes o problemas tiroideos es recomendable que sea evaluado por su médico antes de comenzar un plan de entrenamiento. 

Igualmente si durante la ejecución de cualquier actividad física usted siente palpitaciones, taquicardia, sudoración excesiva, mareos, desvanecimiento o dolor es necesario que busque ayuda.  

Las personas que padecen enfermedades reumáticas deben practicar actividad física bajo la dirección de su médico o fisioterapeuta tratante  para que sus articulaciones no sufran lesiones.


lunes, 28 de noviembre de 2016

5 cosas que debes evitar si tienes Fibromialgia



La Fibromialgia es una enfermedad caracterizada por zonas de dolor en todo el cuerpo, fatiga e insomnio, actualmente existen varios tratamientos disponibles, sin embargo para que realmente sientas alivio debes complementarlo cambiando tu estilo de vida y evitando estos cinco malos hábitos que seguramente no imaginabas que tenían tanto impacto en tu enfermedad.



No más sedentarismo


Seguramente te preguntarás: ¿Cómo puedo practicar actividad física si tengo tanto cansancio?,  La actividad física es un gran aliado en el tratamiento de la Fibromialgia, aunque al principio te parezca que vas a fracasar en el intento.  Si bien las personas con Fibromialgia tienen poca resistencia al ejercicio, hacer un programa de actividad física aeróbica de bajo impacto es un gran aliado para aliviar el cansancio y el dolor.  Comienza con pequeñas caminatas, de pocos minutos al día y ve aumentando progresivamente la duración, además de caminar puedes nadar o hacer elípticas, si lo haces regularmente veras que en pocos días tienes más fuerza y podrás tolerarlo cada día mejor.  Recuerda que al hacer ejercicio se liberan Endorfinas, sustancias que te harán sentir un gran Bienestar.


No eres una supermujer, ni necesitas serlo


Cada día tenemos más cosas que hacer, sin darnos cuenta la lista de actividades que tenemos que ejecutar se ha vuelto casi imposible de cumplir, al menos en un día de 24 horas, especialmente si vives en una ciudad en donde el tráfico consume gran parte de tu tiempo.  Es hora de comenzar a ser realista y entender que no puedes comprometerte más allá de lo que puedes cumplir, esto te traerá más ansiedad y la ansiedad viene acompañada por más dolor. Aprende a decir que no algunas veces y entiende que tu salud es importante, no la sacrifiques por tus obligaciones.


Adiós al maní


Los frutos secos son una gran fuente de ácidos grasos omega 3 y esto los ha llevado a tener una gran popularidad, ocupando un lugar en lista de las “meriendas saludables”, si bien esto es cierto no es aplicable a todas las personas.  Te invito a hacer memoria: ¿No te ha pasado que al comer maní te sientes peor?, probablemente sí, muchos estudios han puesto en evidencia que el maní es capaz de desencadenar alergias alimentarias que pueden manifestarse con una exacerbación del cansancio y el dolor.


Aprende a relajarte


El estrés es uno de los grandes perturbadores de la vida diaria, ya forma parte de nuestra vida y cuando no esta presente lo extrañamos, pero tienes que aprender a dejarlo fuera un rato, organiza tu tiempo y dedica unos minutos al día para relajarte y meditar, si lo necesitas apóyate en algún video o un audio que te vaya guiando en el proceso, existen muchísimos en internet que además son gratuitos, a mi particularmente me ha sido muy útil poner en práctica técnicas de programación neurolingüística para “escapar” de la realidad y poder relajarme.


No oigas a todos los bien intencionados


Te aseguro que muchas personas a tu alrededor han tratado de “ayudarte” con cuanto remedio casero o tratamiento creen que te aliviará. No niego que en el fondo quieren que te sientas mejor, pero debes evitar poner en práctica todo lo que te dicen, recuerda que la Fibromialgia es una enfermedad que tiene un tratamiento establecido que es más efectivo si lo cumples al pie de la letra.  La Fibromialgia no se trata con analgésicos comunes, se requieren medicamentos de otros tipos, especialmente medicamentos antidepresivos y neuromoduladores, que son complejos y deben ser usados con cuidado, lo cual genera mucho miedo y la creencia de que “son muy fuertes”.  El dolor crónico es una condición que debe ser tratada de forma oportuna y eficaz, para evitar que el dolor se perpetúe aún más, mantén un canal de comunicación con tu médico, háblale de tus inquietudes con el tratamiento, pídele que te explique qué efectos pueden presentarse y que debes hacer si esto ocurre.  Con respecto a las plantas y medicamentos naturales no discuto su eficacia, solo te recomiendo que tengas cuidado, si una sustancia por muy natural que sea produce un efecto en el organismo es porque hay un principio activo capaz de tener una acción farmacológico y por ende también es posible que ocasiones efectos secundarios o una intoxicación, especialmente si la tomas en grandes cantidades.


Te invito a que elimines de tu día a día estos cinco hábitos, en una próxima publicación vamos a complementar estos consejos con las recomendaciones sobre la alimentación para personas con  Fibromialgia. 

lunes, 7 de septiembre de 2015

¿Cómo vive usted su dolor?





El dolor crónico se diferencia del dolor agudo no solo en su duración, sino en el hecho de que deja de ser un síntoma para convertirse en una enfermedad, que podrá afectar en mayor o menor grado a quien lo padezca de acuerdo con la forma en que cada quien decida vivir su dolor.


El dolor es algo que probablemente usted no sepa definir pero con seguridad si sabe cómo se “siente”. Tener dolor es algo que para muchos ocurre de forma accidental, episódica o circunstancial, pero para otros va más allá de eso, se trata de un molesto compañero, demasiado constante y tenaz del que no resulta fácil deshacerse.

Algo interesante a la hora de trabajar con personas afectadas por dolor crónico, ese que se queda y persiste por meses o incluso años, es que en ocasiones médico y paciente no van por el mismo camino ni tienen los mismos objetivos.

El médico piensa en las consecuencias para la salud tanto del dolor en si como de la medicación que está prescribiendo para tratarlo, en el plan de tratamiento y en las otras medidas que debe incorporar como la dieta, el ejercicio y la rehabilitación.

Los objetivos del paciente van transformándose con el paso del tiempo, al principio es librarse del dolor, luego aliviarse, por ultimo poder saber quién se hará cargo de él, como afrontara los problemas de salud en adelante sin llegar a ser una carga para los hijos, los padres, la pareja o el núcleo familiar cercano.

Tener dolor lleva a enfrentarse a una situación en donde prevalece la incertidumbre, muchos pacientes son capaces de sobrellevarla e incluso puede decirse que hacen las paces con su dolor y conviven con él; aprenden a sobrellevar los días malos y a disfrutar los días buenos, ya que por suerte el dolor crónico muchas veces es fluctuante y pareciera que de vez en cuando se toma un descanso.

Otros pacientes se desmoronan, no logran aprender a llevar su dolor y por lo tanto este le resulta más molesto, más pesado y más insoportable.  Se trata de personas que caen en situaciones de ansiedad y depresión que los sumen en una profunda desesperanza que hace más difícil poder ayudarlos.

La forma en que cada persona “vive su dolor” es única y depende de un compendio de factores que van desde la estructura de personalidad, entorno laboral y familiar, situación socioeconómica, satisfacción personal, autoestima, entre muchos otros.  En manos del equipo de salud se encuentra identificar el momento oportuno para brindar apoyo psicológico y emocional, que si bien no sustituye a los fármacos y terapias, muchas veces los ayudan a ser más efectivos.

A fin de cuentas lo importante es ayudar a que la persona con dolor pueda vivir de la mejor manera posible, enseñarles que aunque el dolor no desparezca es posible que no sea percibido como algo tan molesto y que puede tenerse una buena calidad de vida a pesar de tener una condición incurable, lo cual no es lo mismo ni remotamente se parece a la condena  que reciben por parte de colegas médicos que los han visto previamente de que “deben acostumbrarse a vivir con dolor”, dictamen que se relatan con tristeza y angustia en la consulta.



lunes, 8 de junio de 2015

4 hábitos que deberás poner en práctica para retrasar el proceso de envejecimiento



El envejecimiento es una condición natural de todos los seres vivos y es quizá lo único de lo que tenemos certeza al nacer.Si bien hay muchas cosas que puedes hacer para ser mas saludable no todas tienen impacto sobre la forma de envejecer por lo que traemos la lista de los 4 cambios en el estilo de vida que realmente te ayudaran a envejecer mas saludablemente.


Desde el momento de la concepción cada ser humano recibe información genética de sus padres, que a su vez proviene de generaciones anteriores en la cual se define no solo cuáles serán los rasgos físicos del nuevo ser, sino además cuáles enfermedades va a padecer, cuantos años puede llegar a vivir y cuál es su riesgo de morir por enfermedades como la diabetes, los infartos o el cáncer.

Para suerte de muchos la información genética no necesariamente de expresará en todos los casos, muchos genes necesitan de condiciones ambientales específicas para que puedan manifestarse las condiciones que ellos codifican. Por lo que aquí se presenta la oportunidad de disminuir ese riesgo y envejecer de forma más saludable.

Lo más importante para encaminarnos a un envejecimiento con el menor impacto posible sobre la salud es tratar de mantener un estilo de vida saludable, esto ayudara a prevenir la aparición de muchas  enfermedades crónicas capaces de afectar seriamente la calidad de vida.



1.         Practica algún tipo de actividad física regularmente.


  El ejercicio físico regular es el cambio en el estilo de vida que mayor impacto tiene sobre el envejecimiento. Mantenerse activo mejora la circulación y la oxigenación de los diversos órganos y tejidos con lo cual estos mantienen un mejor aporte de oxígeno y nutrientes, al tiempo que se favorecen los procesos de eliminación de distintos desechos como los radicales libres que cada día están más relacionados con el hecho de envejecer.

El ejercicio contribuye además a mantener el tono y fuerza muscular lo que indirectamente protege a las articulaciones, esto es fundamental para mantener la capacidad de movimiento al alcanzar edades avanzadas, lo que es un factor clave para mantener la independencia, un don muy preciado en el adulto mayor.

2.         Alimentación balanceada


 La forma en la que nos alimentamos sumamente importante, el gran aumento en el número de casos de enfermedades como la diabetes, el hiperinsulinismo, la resistencia a la insulina o el síndrome metabólico se origina precisamente en los malos hábitos alimenticios, especialmente en personas con una alta ingesta de grasas y carbohidratos, lo que se ve agravado si además existe una tendencia al sedentarismo.

La mala alimentación favorece el desarrollo de obesidad que a su vez ocasiona una sobrecarga mecánica que afecta a articulaciones como la rodilla y las uniones entre las vértebras en la columna lumbar, lo cual hace que se desarrollen enfermedades como la artrosis de rodilla, artrosis de columna o espondiloartrosis y la aparición de hernias discales que finalmente afectaran la marcha y el equilibrio llevando a una serie de complicaciones producto tanto del efecto de las lesiones en si sobre la deambulación y la discapacidad asociadas así como por efectos secundarios de los medicamentos para el dolor que estos pacientes reciben por tiempos prolongados.

La obesidad también se relaciona con el desarrollo de algunos tipos de cáncer como el cáncer de endometrio que pueden acortar enormemente la expectativa de vida de los pacientes que lo padecen.

3.       Evita abusar del sol


La exposición sostenida o frecuente a la luz solar sin protección aumenta el riesgo de desarrollar lesiones de piel producto del proceso coconido como fotoenvejecimiento, que se caracteriza por sequidad de la piel, adelgazamiento y la aparición de manchas marrones que progresivamente van aumentando en numero y tamaño hasta prácticamente cubrir los brazos, cuello, parte alta del tórax y rostro. 

Estos efectos se hacen más evidentes al comparar la piel de los brazos con la piel del abdomen en los ancianos, siendo muy notoria la diferencia entre dos partes distintas del cuerpo en una misma persona lo cual no se explica sólo por la edad.

Los daños producidos por el sol son acumulativos y no desaparecen, en ocasiones las lesiones van mas allá, produciéndose algún tipos de tumores malignos como el cáncer basocelular, espinocelular e incluso el temido melanoma maligno.

       4.       Haz todo lo que puedas para evitar una caída


 Las caídas son responsables de una gran cantidad de lesiones de gravedad variable que impactan de forma negativa en la calidad de vida futura. Las caídas son responsables de lesiones como esguinces, fracturas, fisuras, desgarros musculares, tendinitis e incluso lesiones de vasos sanguíneos y nervios periféricos.

Algunas de estas lesiones puede acompañarse por secuelas en el futuro o bien ser objeto de complicaciones como el dolor crónico o el síndrome de distrofia simpático refleja producto de una lesión nerviosa que llevara a quien lo padece a padecer de dolor por mucho tiempo, incluso años, que se acompaña por los trastornos que normalmente se asocian con el dolor crónico como son el insomnio, la ansiedad y la depresión, todos ello con un profundo impacto negativo sobre los años futuros.

miércoles, 1 de octubre de 2014

7 Medidas no farmacológicas para afrontar el dolor crónico



El dolor crónico es una molestia capaz de perturbar a quien lo padece, muchas veces la actitud y el humor son cambiantes, hay días buenos y días malos, sin embargo con frecuencia es necesario tomar acciones que le den una mano al tratamiento farmacológico para poder afrontarlo.


El objetivo fundamental del tratamiento del paciente con enfermedades dolorosas crónicas es precisamente aliviar o eliminar el dolor, este es sin duda uno de los aspectos claves relacionados con la mejora en la calidad de vida de estos pacientes.

Si bien el tratamiento médico farmacológico en conjunto con terapias y distintos procedimientos de la terapia del dolor son los elementos clave, los pacientes también pueden y deben poner en práctica una serie de medidas que ayudarán a que estos tratamientos sean más efectivos e incluso contribuirán a disminuir las molestias cuando se presentan situaciones de crisis o agravación.  En tal sentido le presentamos siete medidas no farmacológicas a implementar para ayudar a aliviar el dolor.


1. Entienda el propósito del dolor

Si bien el dolor siempre es visto como algo malo, debemos entender que su propósito es alertar o alarmar sobre algo que no está bien. El dolor se origina por señales que provienen del cerebro en respuesta a la información que éste recibe, de esta manera el dolor es una forma en la que nuestro cerebro nos manifiesta que debemos estar alerta y que hay algo que tenemos que cambiar. Esto es completamente cierto en el caso del dolor agudo, sin embargo en el caso del dolor crónico este mecanismo se altera y se generan señales para alertar de un daño que ya no existe como ocurre en enfermedades articulares como la artritis y la fibromialgia. Los pacientes con dolor crónico deben prestar atención a la reagudización de los síntomas o bien al cambio del patrón del dolor que pueden relacionarse con situaciones nuevas a tener en cuenta, como el caso de una mala postura, de un esfuerzo o de una nueva lesión.

2. Cambie su actitud

Una estrategia muy útil es cambiar la forma en la que vemos el dolor, sí tenemos programado que el dolor es algo malo y desagradable cada vez que tengamos esta molestia desarrollaremos emociones negativas que sólo empeorará las cosas. Una técnica de gran ayuda es ver al dolor como un mensajero, imaginarlo con un color intenso y brillante, e ir viéndolo progresivamente más pequeño, menos intenso y menos brillante hasta que visualmente lo hagamos desaparecer, esta técnica es de gran utilidad en casos de crisis o el del dolor intenso. Si cada vez que aumenta el dolor ponemos en práctica esta visualización lograremos mantener la calma y hacerlo más manejable.

3.  No permita que el dolor controle su vida

Tener una enfermedad dolorosa seguramente ameritará hacer algunos cambios en la forma de llevar a cabo sus distintas actividades pero de ninguna manera constituye un factor para dejar de lado su vida. Sea positivo y plantee se metas realistas, busque otras formas de llevar a cabo sus actividades diarias y cumplir con sus distintas labores intercalando espacios para descansar, para distraerse y para relajarse. Integre actividades de tipo terapéutico como el ejercicio, las terapias y la visita al médico como parte de su rutina y sea siempre constante, simplemente usted debe hacer las cosas de una manera diferente lo cual no quiere decir que sea una persona inútil o que esté incapacitada.

4. Sea positivo y ponga en práctica la automotivación

Llene su día a día de mensajes positivos para usted mismo, cambie cada pensamiento negativo por uno positivo, busque siempre el mejor lado de las cosas y procure mantener la moral en alto en todo momento. Siempre será más fácil quejarse y lamentarse de sí mismo, pero esto no lo llevará a nada, en vez de lamentarse porque está cansado y no quiere hacer ejercicio piense que dedicar un pequeño lapso de tiempo al entrenamiento le hará sentirse mejor y seguramente le ayudará a conciliar el sueño más rápidamente.

5. Mejore su estilo de vida

Muchas veces para lograr un mayor alivio es necesario hacer cambios como mejorar la alimentación, disminuir el consumo de alimentos capaces de originar proceso inflamatorios, disminuir el peso, hacer ejercicio para lograr una mejor masa muscular y por ende brindar una mayor protección y estabilidad a la articulaciones, dejar de fumar y tomar alcohol, así como ser constante y responsable con los tratamientos y los medicamentos. Piense que todo esto factores tienen una gran importancia en su recuperación así que incorporelos como parte de su vida.

6. Utilice medios físicos

Medidas como aplicar frío o calor, hacer masaje local, estirar, utilizar estimulación eléctrica local o usar medicamentos tópicos son de gran ayuda en los días malos, converse con su médico sobre como debe manejar herramientas ante una crisis dolorosa e inclúyalos como parte de su rutina habitual.

7. Adopte medidas el cuidado articular


Una persona con dolor crónico debe tener siempre en cuenta que hay que utilizar sus músculos y articulaciones de forma prudente, en necesario llevar a cabo las tareas diarias de forma tal que se disminuya el impacto, la tensión y el esfuerzo sobre las articulaciones especialmente las que se encuentran inflamadas o están dolorosas. Aprenda cómo llevar a cabo las distintas actividades diarias de forma tal que no le produzcan más lesiones que se sumen a las existentes, utilice dispositivos de ayuda como los dispositivos para abrir envases, camisas con cierres en la parte delantera que le eviten tener que elevar los hombros, dispositivos para caminar como los bastones, férulas para inmovilizar las articulaciones dolorosas, fajas, rodilleras, etcétera. Manténgase movimiento evite permanecer en una postura por mucho tiempo, lleve a cabo sus actividades diarias de forma tal que alterne con períodos para el descanso, pida ayuda cuando sea necesario y recuerde que si al hacer algo siente dolor debe suspenderlo o cambiar la forma en que lo está haciendo.

sábado, 19 de julio de 2014

Artrosis: Qué es y Cuál es su tratamiento




La Artrosis es la enfermedad degenerativa más frecuente, al llegar a los 70 años más de un 80% de las personas tendrán algún síntoma relacionado con esta enfermedad. Su aparición se relaciona con la sobrecarga mecánica por lo que si se toman las medidas apropiadas es posible prevenirla, una vez que se instaura es posible tratarla con lo que se logran aliviar los síntomas y mantener la independencia y capacidad de movimiento.  


La palabra Artritis es un término que se refiere a  la presencia de dolor, aumento de volumen y limitación para la movilización de las articulaciones; estos síntomas obedecen a muchas las causas, de allí que existan varios tipos de artritis. La Artrosis es un tipo de artritis en la cual el cartílago, que es un tejido que recubre a los huesos en los sitios donde se unen entre sí, sufre un proceso degenerativo, esto origina una serie de cambios en el hueso subyacente que dan lugar a la aparición de las manifestaciones propias de esta enfermedad.

La artrosis se relaciona directamente con procesos como el sobreuso, la sobrecarga articular y el  envejecimiento, siendo la enfermedad más frecuente en el anciano, en ella la capacidad de reparación del daño producido al cartílago por factores como la carga dinámica de las articulaciones y los traumatismos se encuentra francamente disminuida, el envejecimiento afecta además a los principales elementos protectores de la articulación como son los músculos y ligamentos que la rodean, los músculos suelen atrofiarse y mientras que los ligamentos se distienden tornándose menos capaces de absorber las distintas fuerzas que se generan sobre las articulaciones. 

Otro factor de gran importancia en el desarrollo de esta enfermedad lo constituye la sobrecarga que acompaña a condiciones como el sobrepeso y obesidad, especialmente en el caso de artrosis de columna vertebral, cadera y rodilla.


Síntomas de la Artrosis


El dolor articular producido por artrosis se relaciona con la actividad física, suele aparecer durante el movimiento o poco después de iniciar el mismo y tiende a mejorar tras el reposo, en ocasiones puede acompañarse por rigidez de la articulación al levantarse de pocos minutos de duración que cede tras el inicio de los movimientos. En caso más avanzados aparece el traquido con la movilización de la articulación e incluso puede presentarse cierto grado de deformidad especialmente a nivel de las manos y las rodillas.


Tratamiento de la Artrosis



El tratamiento de la artrosis tiene como objeto aliviar el dolor y prevenir la pérdida de la función física. Dado que la artrosis se relacionan directamente con la presencia de factores mecánicos es importante disminuir la carga de la articulación afectada, para ello es necesario evitar llevar a cabo actividades que sobrecarguen la articulación, mejorar la condición física en especial la fuerza de la musculatura regional y disminuir el peso corporal.  En ocasiones se requiere del uso de elementos que permiten redistribuir la carga, como el bastón la muleta o la andadera.

Los medicamentos del tipo analgésicos y anti inflamatorios contribuyen a aliviar el dolor, pero no detienen el progreso de la enfermedad.  Otros fármacos ampliamente usados que ayudan a detener el proceso de deterioro del cartílago e incluso a reparar el daño que ya se ha producido, este grupo se incluyen medicamentos como la Glucosamina el Sulfato de Chondroitin y el Ácido Hialurónico, más recientemente se dispone de terapias como la aplicación intraarticular de los factores de crecimiento derivados de las plaquetas, aunque hay muchas controversias en la literatura médica al respecto, la práctica nos ha enseñado que bien indicados son de gran ayuda para aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida de estos pacientes.


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sábado, 12 de julio de 2014

Efecto del sobrepeso y la obesidad sobre la rodilla




El sobrepeso y la obesidad se acompañan de una importante sobrecarga mecánica sobre las articulaciones, especialmente sobre la articulación de la rodilla, que puede alcanzar un gran deterioro cuando la sobrecarga se acompaña además factores como el impacto.


Los cambios articulares propios de la artrosis afectan al cartílago articular, este revestimiento suele deteriorarse cuando las articulaciones son usadas de forma excesiva o son sometidas a esfuerzos y sobrecargas para las que no se encuentran preparadas. 

La artrosis es capaz de afectar a cualquier articulación de una forma que puede ser predecible si se toman en cuenta factores como la genética, el tipo de actividad laboral que se ejecuta, práctica deportiva, hobbies y sobre todo el peso corporal.  Estas condiciones son capaces de ocasionar daño progresivo en el cartílago que muchas veces se manifiesta a mediano y largo plazo con dolor iniciado y agravado con los movimientos, en grados más avanzados se acompaña además por traquido en las articulaciones afectadas. 

Es interesante resaltar que el cartílago articular tiene un grosor de unos 3 mm y carece tanto de vasos sanguíneos como terminaciones nerviosas, el cartílago como tal no duele, el dolor en la artrosis se origina en el hueso que se ubica por debajo del cartílago conocido como hueso subcondral.

El sobrepeso y la obesidad están directamente relacionados con el desarrollo de artrosis especialmente en las mujeres. Varios estudios han puesto en evidencia que si se comparan mujeres obesas y mujeres con peso normal que tienen grados similares de artrosis de la rodilla, las obesas refieren mayor intensidad del dolor, incluso en la medida que aumenta el Índice de Masa Corporal (relación entre el peso corporal y la estatura en la que a mayor peso mayor índice de masa corporal) incrementa el grado de dolor asignado en las escalas que lo cuantifican. 

El impacto por su parte incrementa el efecto del peso sobre la articulación, exacerbando su deterioro.  Las actividades de alto impacto como correr y saltar son capaces de lesionar por si mismas esta articulación.

Además del factor mecánico del aumento de carga relacionado con el peso no se excluye la posibilidad de que algunos factores metabólicos propios de la obesidad sean capaces de afectar directamente al cartílago, como lo son los niveles elevados de sustancias como la Leptina y las Interleuquinas que tienen un efecto inflamatorio sobre los tejidos, especialmente el cartílago articular.

Efectos de bajar de peso


Bajar de peso contribuye a disminuir el dolor, lo que permite aumentar la actividad física y por ende disminuir aún más el peso corporal.  La actividad física por su parte fortalece la musculatura y mejora tanto la flexibilidad como los rangos de movimiento lo que estabiliza la articulación y disminuye el progreso de la artrosis.

Las personas con artrosis de la rodilla pueden practicar actividad física, son muchos los beneficios del ejercicio en personas con enfermedades articulares.




sábado, 5 de julio de 2014

Osteoporosis: ¿Qué es y por qué se produce?





La Osteoporosis es una perdida de la densidad mineral del hueso que se asocia con la aparición de fracturas ante traumatismos mínimos, anteriormente era considerada como un aspecto normal del proceso de envejecimiento, hoy en día es visto como un trastorno que puede prevenirse y tratarse.



Los huesos están formados por tejido orgánico y minerales que le confieren su dureza y resistencia. El estado que tendrán los huesos cuando se llegue a edades avanzadas depende en gran medida del aporte de calcio que la persona haya recibido a lo largo de su vida.

Los huesos tienden a captar grandes cantidades de calcio en edades jóvenes, la cantidad máxima que una persona es capaz de acumular se alcanza en la tercera década de la vida, a partir de los 35 años se invierte el proceso y es mayor la cantidad de calcio que se pierde que la que se acumula en los huesos,  esta pérdida progresiva lleva a la desmineralización del hueso apareciendo los trastornos conocidos como osteopenia y osteoporosis.

La Osteopenia ocurre cuando la masa ósea disminuye sobrepasando el umbral crítico por debajo del cual existe un riesgo de que se produzcan fracturas espontáneas o por traumas mínimos,  cuando la pérdida de la masa ósea es aún mayor de este nivel estamos en presencia de un nivel de mayor desgaste conocido como Osteoporosis que, como bien refleja este nombre, hace que el hueso se torne poroso.

Este proceso de desmineralización aparece con mayor frecuencia al incrementarse la edad, en las mujeres tiende a acelerarse al llegar la menopausia, esto debido a la disminución en la producción de estrógenos, dando origen a la forma más frecuente de osteoporosis: la osteoporosis posmenopáusica que suele afectar con mayor  frecuencia a las vértebras de la columna dorsal.  Sin embargo, existen otros factores asociados que permiten identificar a las personas que tienen mayor riesgo de desarrollar osteoporosis, como son:
  • Antecedentes familiares de osteoporosis.
  • Constitución corporal delgada / baja talla.
  • Raza blanca o asiática. Piel clara y fina.
  • Mujeres que no han tenido embarazos, o padecieron déficit de estrógenos.
  • Menopausia temprana espontánea o quirúrgica (antes de los 40 años).
  • Aporte de calcio insuficiente / intolerancia a los alimentos lácteos.
  • Ingesta excesiva de alcohol.
  • Hábito de fumar (tabaquismo).
  • Ingesta elevada de café y productos con cafeína.
  • Administración prolongada de algunos medicamentos, como  corticoides (esteroides), diuréticos, anticonvulsivantes, medicamentos tiroideos y antiácidos.
  • Inmovilización prolongada / estilo de vida sedentario.
  • Antecedentes de fracturas ante un traumatismo leve.
  • Enfermedades como artritis reumatoidea y problemas hepáticos.
  • Cirugía gástrica e intestinal


La osteoporosis es una enfermedad asintomática, cuando hay dolor, que puede localizarse en espalda, caderas o muñecas, es debido a algún tipo de fractura.  En ocasiones una persona aparentemente sana descubre que tiene osteoporosis por un examen de rutina o por una fractura producida por un traumatismo leve o de forma espontánea al cargar peso o evitar alguna caída.   Cabe destacar que las caídas son, a su vez, mas frecuentes conforme las personas envejecen, ya que se asocian factores como trastornos y pérdida de la visión, cataratas, inestabilidad para la marcha,  debilidad muscular, demencia y diversas formas de enfermedad articular que limitan los movimientos.

Las fracturas que se producen a nivel de la columna hacen que las vértebras se aplasten y adquieran la forma de una cuña, llevando a una deformidad de la espalda en forma de joroba y la consiguiente perdida de estatura. Las fracturas de la cadera son más graves y en pacientes de edad avanzada sólo pueden ser tratadas colocando una prótesis de cadera mediante cirugía.


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Mitos y realidades sobre la Osteoporosis Ver artículo



domingo, 30 de marzo de 2014

Prevención


6 Consejos para prevenir el dolor lumbar
El dolor lumbar, también conocido como lumbalgia o lumbago es la enfermedad dolorosa más frecuente, se relaciona directamente con factores como la mala postura. los esfuerzos y el sobrepeso, puede presentarse una vez o repetirse periódicamente en forma de crisis, prevenir su aparición es la mejor opción.



Artrosis y Ejercicio
A pesar de las limitaciones propias de estas enfermedades como lo son el dolor, la rigidez, debilidad muscular y la fatiga, quienes padecen de estas enfermedades si pueden hacer ejercicio, incluso la actividad física les ayuda a disminuir todas estas molestias, enlentecer el deterioro articular al tiempo que le ayudará también a dormir mejor.
Ver artículo



Es posible prevenir la Artrosis
La Artrosis es una enfermedad degenerativa relacionada con el sobreuso y la sobre carga mecánica de las articulaciones lo que desencadena el deterioro del cartílago articular.    Esta  sobrecarga se presenta en tres condiciones particulares que debemos evitar:
Ver artículo

Practicar Yoga es efectivo para aliviar el dolor
La práctica de actividades físicas como el yoga tienen un abordaje más holístico que los métodos de tratamiento convencionales para el dolor, debido a que consta de varios componentes principales que abarcan factores como las posturas, la concentración, la meditación y la respiración, buena parte de su efecto beneficioso proviene de los estiramientos necesarios en las diversas posturas.
Ver artículo




sábado, 15 de marzo de 2014

¿Qué es el Insomnio?


La Organización Mundial de la Salud considera al insomnio como una afectación de la cantidad, calidad o duración del sueño. Recordemos que esto es una sensación subjetiva y propia de cada individuo que varía a lo largo de la vida, durmiendo más en la infancia y menos al ser adulto mayor (aunque aumentan las siestas) El promedio para un adulta es de unas siete u ocho horas de sueño. En muchos casos el insomnio es un síntoma más que una patología única. Y como no solo afecta el sueño, sino el adecuado desempeño en el día (pues el dormir es un proceso de recuperación de energía), se considera actualmente que el insomnio es un trastorno del ciclo sueño- vigilia. La alteración puede ser para conciliar el sueño, para mantenerlo, presentar despertares frecuentes o despertar temprano.


Tipos de insomnio según su causa
Insomnio primario: Significa que la persona presenta alteración de su sueño que no está relacionada directamente con otra condición de salud. Tiende a prevalecer más entre las mujeres, los enfermos de edad avanzada y aquellas personas con trastornos psicológicos o que se encuentran en mala situación socioeconómica.

Insomnio secundario: La alteración del sueño de una persona está relacionada directamente con otra condición de salud tales como asma, depresión, artritis, fibromialgia, cáncer o reflujo gastroesofágico; cualquier causa de dolor, uso de algunos medicamentos o sustancias tales como alcohol.

Insomnio agudo vs crónico

El insomnio también se clasifica según su duración y frecuencia. Puede ser insomnio agudo o transitorio – desde una noche hasta 3 semanas con al menos tres noches por semana. Puede ser insomnio a corto plazo o subagudo (más de 4 semanas, pero menos de 3-6 meses) y el insomnio a largo plazo o crónico (más de 3-6 meses presentándose al menos tres noches a la semana). Cuando se sufre repetidamente de insomnio se desencadena un miedo creciente a padecerlo y una preocupación sobre sus consecuencias. Esto crea un círculo vicioso que tiende a perpetuar la situación.