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miércoles, 14 de diciembre de 2016

Beneficios del ejercicio en personas con enfermedades articulares





Con toda seguridad en algún momento habrá buscado información sobre como cuidar sus articulaciones, especialmente si padece de artritis, artrosis, osteoporosis o cualquier otra enfermedad reumática. Aquí le explicaremos como iniciarse en la práctica deportiva sin que esto le acarree nuevas lesiones.

Medidas como la alimentación sana y el ejercicio han sido objeto de estudio en varias investigaciones y todas concuerdan con que sus efectos beneficiosos sobre la salud pueden observarse en múltiples órganos y sistemas, incluso estos dos factores son los que tienen mayor impacto en la calidad de vida a futuro.

El ejercicio físico contribuye a preservar y proteger las distintas estructuras del aparato locomotor, huesos, ligamentos, músculos y cartílagos son igualmente beneficiados, como vemos a continuación.







Como comenzar a ejercitarse



Practicar ejercicio amerita una preparación previa, si nunca antes lo ha hecho de forma regular empiece de la forma más suave que le sea posible, así evitara lesionarse. 

Comience con pequeños paseos o caminatas, de 10 a 15 minutos dos o tres veces por semana, en la medida en que se sienta cómodo aumente progresivamente su intensidad, use ropa cómoda y unos zapatos deportivos, protéjase del sol y no olvide hidratarse bien, lleve con usted un envase con agua para que se hidrate durante la actividad física.

Evite practicar actividad física después de comer, si usted presenta rigidez matutina espere hasta que sienta sus articulaciones más "flojas" para iniciar la actividad, seguramente le convendrá mejor practicar actividad física por la tarde, esto le ayudará a levantarse menos rígido. No realice actividad física antes de dormir ya que esto le afectara el sueño.

Evite ejercitar las articulaciones sensibles o inflamadas, en el caso de articulaciones sensibles suele ser de ayuda calentar previamente las articulaciones dándose una ducha caliente o aplicando compresas húmedas calientes, al culminar el ejercicio puede masajear suavemente la articulación con hielo o aplicar frío con una compresa de gel.  Nunca aplique calor en una articulación que se encuentre muy inflamada.

Recuerde que el dolor es un aviso, si al hacer algún tipo de actividad física siente dolor debe detenerse, evalúe que pudo haber ocasionado el dolor y procure evitarlo.  

Posterior a la actividad física es normal tener molestias como cansancio y dolor leve, este debe desaparecer y varias horas después de ejercitarse usted debería sentirse igual que antes de iniciar dicha actividad, en caso de que esto no sea así y presente dolor persistente o nuevas molestias debe detenerse ya que probablemente deba cambiar la intensidad o la frecuencia del entrenamiento. 



Cuando acudir al médico



Si usted padece enfermedades crónicas del aparato cardiovascular o endocrino como hipertensión arterial, arterioesclerosis, diabetes o problemas tiroideos es recomendable que sea evaluado por su médico antes de comenzar un plan de entrenamiento. 

Igualmente si durante la ejecución de cualquier actividad física usted siente palpitaciones, taquicardia, sudoración excesiva, mareos, desvanecimiento o dolor es necesario que busque ayuda.  

Las personas que padecen enfermedades reumáticas deben practicar actividad física bajo la dirección de su médico o fisioterapeuta tratante  para que sus articulaciones no sufran lesiones.


jueves, 1 de diciembre de 2016

¿Sientes un traquido al mover la cabeza? Cuidado, tu columna cervical pudiera estar lesionada

El traquido es una sensación de chasquido que se presenta cuando una articulación efectúa algún tipo de movimiento.  Muchas veces no solo es perceptible, sino además audible, pudiendo ser señal de algunas lesiones ubicadas en la columna cervical.


Los huesos se encuentran revestidos por un tejido especial conocido como cartílago en los sitios en los que se unen o articular con otros huesos. Este cartílago cumple una importante función, al brindar una superficie lisa que facilita el desplazamiento de los huesos lo cual lleva a que finalmente ocurra el movimiento.

Cuando este tejido se lesiona, su afectación se manifiesta como erosiones, lo cual hace que su superficie se torne rugosa añadiendo fricción al movimiento, lo que se percibe inicialmente como una sensación de “tener arena en el cuello” que progresa a la aparición del traquido.

¿Por qué ocurre la lesión del cartílago articular?


El cartílago es un tejido vulnerable a la sobrecarga mecánica que es resultado de la adopción de posturas sostenidas por largos periodos de tiempo, lo que es cada vez más frecuente cuando se llevan  a cabo actividades laborales que ameriten del uso del ordenador, tabletas o teléfonos inteligentes.

Otra condición relacionada con el desarrollo de lesiones del cartílago es la práctica de actividades deportivas con impacto, tales como correr y rodar bicicleta.  Si bien este tipo de actividades afectan con mayor frecuencia a la columna lumbar, son capaces de agravar trastornos de segmentos superiores de la columna vertebral como es el caso de la columna cervical.

 

El traquido articular es una señal temprana de enfermedades como la Artrosis


La lesión del cartílago es el mecanismo que lleva al desarrollo de la Artrosis, principal trastorno degenerativo del aparato locomotor que llega a afectar a más del 80% de las personas mayores de 70 años.

Podemos decir entonces que el traquido es una señal temprana de artrosis, si este no es tomado en cuenta o no se llevan a cabo las intervenciones necesarias para detener el progreso del desgaste articular se asociaran nuevos síntomas como el dolor de la articulación con el movimiento y la deformidad producto de la degeneración de la articulación, por suerte esta nunca es tan incapacitante como la deformidad asociada a otras enfermedades reumáticas, en especial la artritis reumatoidea.

La presencia de traquido amerita llevar a cabo evaluaciones médicas pertinentes para evaluar el estado de las articulaciones entre las vértebras, con la finalidad de iniciar un tratamiento temprano y evitar el progreso hacia una artrosis.


Muchas veces la corrección de las malas posturas junto con la adopción de las pausas activas es suficiente para detener esta molestia, en algunos casos puede ser necesario llevar a cabo tratamientos como la fisioterapia con lo que suele mejorar mucho esta condición.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Espodiloartrosis



Al hablar de articulaciones solemos pensar en los hombros, codos, muñecas, caderas, rodillas, tobillos y las pequeñas articulaciones de los dedos, sin embargo, existen un grupo importante de articulaciones que no siempre se tienen presentes como es el caso de las articulaciones entre las vértebras de la columna vertebral.


Las uniones entre las vertebras se llaman articulaciones fascetarias y son asiento de las mismas enfermedades que afectan a las demás articulaciones, especialmente aquellas relacionadas con los esfuerzos posturales y las lesiones por sobreuso como es el caso de la Artrosis, enfermedad degenerativa de los cartílagos que recubren la articulación que cuando se localiza a nivel de las articulaciones entre las vértebras recibe el nombre de  Espondilosis o Espondiloartrosis.

La espondiloartrosis es una enfermedad que se desarrolla lentamente con el paso de los años, puede permanecer asintomática por un largo período de tiempo hasta que sobreviene un traumatismo o alcanza un grado de avance que afecta a estructuras vecinas, como la médula espinal o las raíces nerviosas, produciendo síntomas como el dolor que hace que la persona acuda al médico.

En sus fases iniciales la espondiloartrosis se acompaña por dolor leve a moderado a nivel de la columna cervical o lumbar con los movimientos, este puede acompañarse además por rigidez a predominio en la mañana o tras un período de inmovilidad o reposo.  Estas molestias ocurren como consecuencia de la afectación de las articulaciones entre las vertebras, son más comunes en los segmentos que poseen mayor movilidad como son en el cuello y en la parte baja de la espalda, la región dorsal también puede encontrarse comprometida sin embargo a ese nivel se presentan menos síntomas por su menor capacidad de movimiento en relación con los demás segmentos.

En estadios más avanzados ocurre el desgaste de los discos intervertebrales lo cual lleva a la disminución del espacio entre las vértebras, esto compromete la capacidad de absorber el impacto originando microfracturas en los cuerpos vertebrales lo cual produce una irregularidad en su contorno caracterizada por la formación de proyecciones de hueso con forma de picos de loro conocidos como osteofitos, en grados avanzados de la enfermedad los osteofitos de una vértebra pueden alcanzar y fusionarse con los osteofitos de una vértebra contigua ocasionando puentes óseos llamados sindesmofitos, estos impiden la movilización entre las vértebras lo cual limita los rangos de movimiento.

El daño asociado de los discos intervertebrales hace que las vertebras disminuyan el espacio entre sí lo cual estrecha los orificios por donde las raíces nerviosas que se originan en la médula espinal emergen de la columna, esta disminución del diámetro de los orificios afecta el normal funcionamiento de los nervios raquídeos, esto se traduce por síntomas como el dolor que cambia de patrón a una sensación más intensa que se acompaña por molestias como calambres, hormigueo, entumecimiento y pérdida de la fuerza que se localiza en la columna y se irradia hacia los hombros y los brazos en la espondilosis cervical, así como hacia los glúteos y las piernas en la espondilosis lumbar.

Los principales factores involucrados en el desarrollo de la espondiloartrosis son la adopción de posturas sostenidas, especialmente cuando estas son inadecuadas, al llevar a cabo las distintas actividades diarias tanto de tipo laboral, domestico o recreativas. En el caso de la espondilosis lumbar también se relaciona con los esfuerzos y factores como el sobrepeso y la obesidad así como la ejecución de practicas deportivas con impacto como ocurre al trotar, correr o practicar deportes con salto.


domingo, 24 de agosto de 2014

Lesiones del cartílago y su tratamiento





La gran mayoría de las enfermedades articulares se caracterizan por producir daño a las diversas estructuras que la componen,  en especial a una de ellas: el cartílago. Aquí te explicaremos que es exactamente esta estructura, cual es su función y de que forma terapias como la aplicación de Ácido Hialurónico y el Plasma Rico en Plaquetas pueden revertir este daño.


El Cartílago es un tipo de tejido que cumple importantes funciones de sostén, por lo que forma parte del tejido conectivo.  Existen muchos tipos de cartílago, como el que forma las orejas y el tabique de la nariz que tienen una función netamente estructural permitiendo darles su  forma característica.

En los huesos, desde el nacimiento y hasta la adolescencia, existe un tipo especial de cartílago que se ubica entre el extremo y la parte media de los huesos, este es el llamado cartílago de conjunción y es el responsable de permitir que el hueso crezca y por lo tanto que el niño aumente de estatura.  Al final de la adolescencia este cartílago es reemplazado por tejido óseo y el hueso se consolida.

Un tipo especial de cartílago es que el recubre a los huesos en las superficies en las que estos entran en contacto entre sí, es llamado cartílago articular.  Este tipo de cartílago permite que la superficie articular sea lisa facilitando el deslazamiento de los huesos, en la articulación de la rodilla existen dos estructuras cartilaginosas especiales que son los meniscos, estos cumplen una importante función al amortiguar el impacto durante caídas, saltos e incluso al caminar.

El cartílago es un tejido que no tiene vasos sanguíneos ni terminaciones nerviosas, se nutre por difusión de los nutrientes a partir del liquido sinovial.  

En enfermedades como la Artrosis, fenómenos como la sobrecarga mecánica y los microtraumatismos repetitivos originan pequeñas fisuras en el cartílago que finalmente lo erosionan exponiendo el hueso que se encuentra por debajo, llamado hueso  subcondral, esto es lo que produce el dolor característico de esta enfermedad.  

En otros tipos de artritis como la Artritis Reumatoide el daño al cartílago ocurre por mediación del sistema inmunológico, en un proceso de autoinmunidad en donde por diversas razones el organismo inicia una acción de ataque contra esta estructura que finalmente lleva a su destrucción.

Tratamiento de las lesiones de cartílago


El cartílago lesionado puede repararse con terapias y tratamientos que le brinden los constituyentes de matriz, a tal efecto existen dos tratamientos que son de gran ayuda:


  • Aplicación de Ácido Hialurónico.  Esta terapia tiene el nombre de Viscosuplementación, y consiste en la aplicación del ácido hialurónico dentro de la articulación para que de allí sea tomado para fabricar nuevo cartílago. (Ver más sobre este tratamiento).
  • Aplicación de Plasma Rico en Plaquetas. Los factores de crecimiento derivados de las plaquetas son sustancias que normalmente utiliza el organismo para reparar el daño en los diversos tejidos, como es el caso de heridas, fisuras, fracturas, esguinces  desgarros, entre otros.  La aplicación de estos factores dentro de la articulación permite activar los procesos de reparación del cartílago. (Ver más sobre este tratamiento).

Estas terapias pueden aplicarse en forma conjunta, su principal utilidad es en pacientes con artrosis, condromalacia de la rotula y lesiones de los meniscos, especialmente cuando se encuentran en fases iniciales o medias de la enfermedad.  Cuando se combinan con un esquema de rehabilitación física y modificación de factores como el sobrepeso y la obesidad pueden ayudar a recuperar a calidad de vida del paciente.



jueves, 21 de agosto de 2014

Sujetar el teléfono con el hombro puede ocasionar lesiones







Hablar por teléfono es una actividad rutinaria que forma parte de la vida cotidiana, asuntos laborales, recados, invitaciones, planificación de eventos y hasta visitas sociales se llevan a cabo por vía telefónica. Por si solo este hábito no acarrea ningún riesgo, sin embargo si se hace durante actividades que requieran mantener las manos ocupadas, adoptando además posturas inadecuadas, puede acarrear consecuencias para la salud.


En ocasiones estas llamadas son algo inoportunas y deben ser atendidas mientras se llevan a cabo otras actividades que requieren del uso de las manos lo que hace que para poder seguir conversando la persona se vea en la necesidad de adoptar una de las posturas más dañinas para la columna cervical: flexionar el cuello de lado para poder sujetar el teléfono entre el oído y el hombro.

Esta postura totalmente anti ergonómica es capaz de originar sobrecarga sobre los discos intervertebrales ubicados en la columna cervical, si ocurre esporádicamente o por poco tiempo no suele acarrear consecuencias, sin embargo cuando se vuelve un hábito rutinario y se mantiene por largos períodos de tiempo puede originar tensión muscular y contracturas en los músculos del cuello, si a pesar de esto se mantiene el hábito se producirían entonces cambios degenerativos que darán paso al desarrollo de Artrosis de la columna cervical, también conocida como Cervicoatrosis.

La Artrosis cervical es una enfermedad que produce dolor al mover el cuello, siendo característicos que durante los movimientos la persona sienta un traquido o tenga la sensación de que tiene arena o un roce en el cuello, en muchos casos el traquido puede ser audible para las personas que se encuentran alrededor.  Otro síntoma que acompaña a esta enfermedad es el mareo o vértigo con los cambios de posición de la cabeza.

Si bien es poco frecuente, han ocurrido casos de accidentes cerebrovasculares cuando se mantiene esta posición por un período de tiempo prolongado. Esto es debido a que detrás del oído hay un fragmento de hueso con forma de una aguja que se localiza cerca de una importante arteria del cuello llamada Arteria Carótida, cuando este fragmento llamado Apófisis Estiloides es un poco más largo (lo que puede ocurrir como una variante anatómica normal en algunos individuos) es capaz de comprimir la arteria o incluso desgarrarla al mantener el cuello el flexión lateral si ademas de llevan a cabo movimientos simultáneos de rotación, esto produce una hemorragia que afecta la circulación cerebral ocasionando este tipo de accidente vascular. 


¿Cuál es la forma correcta?


Lo ideal es no hablar por teléfono mientras se lleva a cabo otra actividad, cuando esto no sea posible deberá entonces procurarse hacerlo sujetando el auricular con una mano y no con el hombro o ayudarse con el uso de dispositivos como los auriculares, manos libres o altavoz, que permiten mantener la conversación sin caer en posturas viciosas.

sábado, 19 de julio de 2014

Artrosis: Qué es y Cuál es su tratamiento




La Artrosis es la enfermedad degenerativa más frecuente, al llegar a los 70 años más de un 80% de las personas tendrán algún síntoma relacionado con esta enfermedad. Su aparición se relaciona con la sobrecarga mecánica por lo que si se toman las medidas apropiadas es posible prevenirla, una vez que se instaura es posible tratarla con lo que se logran aliviar los síntomas y mantener la independencia y capacidad de movimiento.  


La palabra Artritis es un término que se refiere a  la presencia de dolor, aumento de volumen y limitación para la movilización de las articulaciones; estos síntomas obedecen a muchas las causas, de allí que existan varios tipos de artritis. La Artrosis es un tipo de artritis en la cual el cartílago, que es un tejido que recubre a los huesos en los sitios donde se unen entre sí, sufre un proceso degenerativo, esto origina una serie de cambios en el hueso subyacente que dan lugar a la aparición de las manifestaciones propias de esta enfermedad.

La artrosis se relaciona directamente con procesos como el sobreuso, la sobrecarga articular y el  envejecimiento, siendo la enfermedad más frecuente en el anciano, en ella la capacidad de reparación del daño producido al cartílago por factores como la carga dinámica de las articulaciones y los traumatismos se encuentra francamente disminuida, el envejecimiento afecta además a los principales elementos protectores de la articulación como son los músculos y ligamentos que la rodean, los músculos suelen atrofiarse y mientras que los ligamentos se distienden tornándose menos capaces de absorber las distintas fuerzas que se generan sobre las articulaciones. 

Otro factor de gran importancia en el desarrollo de esta enfermedad lo constituye la sobrecarga que acompaña a condiciones como el sobrepeso y obesidad, especialmente en el caso de artrosis de columna vertebral, cadera y rodilla.


Síntomas de la Artrosis


El dolor articular producido por artrosis se relaciona con la actividad física, suele aparecer durante el movimiento o poco después de iniciar el mismo y tiende a mejorar tras el reposo, en ocasiones puede acompañarse por rigidez de la articulación al levantarse de pocos minutos de duración que cede tras el inicio de los movimientos. En caso más avanzados aparece el traquido con la movilización de la articulación e incluso puede presentarse cierto grado de deformidad especialmente a nivel de las manos y las rodillas.


Tratamiento de la Artrosis



El tratamiento de la artrosis tiene como objeto aliviar el dolor y prevenir la pérdida de la función física. Dado que la artrosis se relacionan directamente con la presencia de factores mecánicos es importante disminuir la carga de la articulación afectada, para ello es necesario evitar llevar a cabo actividades que sobrecarguen la articulación, mejorar la condición física en especial la fuerza de la musculatura regional y disminuir el peso corporal.  En ocasiones se requiere del uso de elementos que permiten redistribuir la carga, como el bastón la muleta o la andadera.

Los medicamentos del tipo analgésicos y anti inflamatorios contribuyen a aliviar el dolor, pero no detienen el progreso de la enfermedad.  Otros fármacos ampliamente usados que ayudan a detener el proceso de deterioro del cartílago e incluso a reparar el daño que ya se ha producido, este grupo se incluyen medicamentos como la Glucosamina el Sulfato de Chondroitin y el Ácido Hialurónico, más recientemente se dispone de terapias como la aplicación intraarticular de los factores de crecimiento derivados de las plaquetas, aunque hay muchas controversias en la literatura médica al respecto, la práctica nos ha enseñado que bien indicados son de gran ayuda para aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida de estos pacientes.


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sábado, 12 de julio de 2014

Efecto del sobrepeso y la obesidad sobre la rodilla




El sobrepeso y la obesidad se acompañan de una importante sobrecarga mecánica sobre las articulaciones, especialmente sobre la articulación de la rodilla, que puede alcanzar un gran deterioro cuando la sobrecarga se acompaña además factores como el impacto.


Los cambios articulares propios de la artrosis afectan al cartílago articular, este revestimiento suele deteriorarse cuando las articulaciones son usadas de forma excesiva o son sometidas a esfuerzos y sobrecargas para las que no se encuentran preparadas. 

La artrosis es capaz de afectar a cualquier articulación de una forma que puede ser predecible si se toman en cuenta factores como la genética, el tipo de actividad laboral que se ejecuta, práctica deportiva, hobbies y sobre todo el peso corporal.  Estas condiciones son capaces de ocasionar daño progresivo en el cartílago que muchas veces se manifiesta a mediano y largo plazo con dolor iniciado y agravado con los movimientos, en grados más avanzados se acompaña además por traquido en las articulaciones afectadas. 

Es interesante resaltar que el cartílago articular tiene un grosor de unos 3 mm y carece tanto de vasos sanguíneos como terminaciones nerviosas, el cartílago como tal no duele, el dolor en la artrosis se origina en el hueso que se ubica por debajo del cartílago conocido como hueso subcondral.

El sobrepeso y la obesidad están directamente relacionados con el desarrollo de artrosis especialmente en las mujeres. Varios estudios han puesto en evidencia que si se comparan mujeres obesas y mujeres con peso normal que tienen grados similares de artrosis de la rodilla, las obesas refieren mayor intensidad del dolor, incluso en la medida que aumenta el Índice de Masa Corporal (relación entre el peso corporal y la estatura en la que a mayor peso mayor índice de masa corporal) incrementa el grado de dolor asignado en las escalas que lo cuantifican. 

El impacto por su parte incrementa el efecto del peso sobre la articulación, exacerbando su deterioro.  Las actividades de alto impacto como correr y saltar son capaces de lesionar por si mismas esta articulación.

Además del factor mecánico del aumento de carga relacionado con el peso no se excluye la posibilidad de que algunos factores metabólicos propios de la obesidad sean capaces de afectar directamente al cartílago, como lo son los niveles elevados de sustancias como la Leptina y las Interleuquinas que tienen un efecto inflamatorio sobre los tejidos, especialmente el cartílago articular.

Efectos de bajar de peso


Bajar de peso contribuye a disminuir el dolor, lo que permite aumentar la actividad física y por ende disminuir aún más el peso corporal.  La actividad física por su parte fortalece la musculatura y mejora tanto la flexibilidad como los rangos de movimiento lo que estabiliza la articulación y disminuye el progreso de la artrosis.

Las personas con artrosis de la rodilla pueden practicar actividad física, son muchos los beneficios del ejercicio en personas con enfermedades articulares.




sábado, 28 de junio de 2014

Envejecimiento y aparato locomotor




La condición más constante en los seres biológicos es el envejecimiento, este proceso forma parte de la vida misma y se debe a un factor único y permanente como lo es el cambio. Al avanzar la edad todos los órganos y sistemas del cuerpo van a enfrentar diversos cambios, muchos de ellos relacionados con los efectos propios de enfermedades crónicas, sin embargo, no todos estos cambios resultan ser inevitables, factores como los cuidados de la salud y el estilo de vida saludable son capaces de atenuar los efectos de todos estos cambios, contribuyendo a lograr un envejecimiento saludable.


Las estructuras que conforman el aparato locomotor son uno de los principales blancos del proceso de envejecimiento, los huesos, músculos, tendones y articulaciones pierden progresivamente fuerza y flexibilidad al avanzar la edad.  A partir de la sexta década de la vida los músculos pierden la fuerza que tenían en la juventud, se vuelven menos flexibles, los reflejos se tornan más lentos y factores como la coordinación y el equilibrio se ven perturbados.  Estos cambios son más dramáticos cuando coexisten enfermedades como la artritis y la osteoporosis.

Normalmente pensamos en los huesos como una estructura dura, rígida que se mantiene estable a lo largo del tiempo hasta que se produce el desgaste que conocemos como osteoporosis. Esto no es cierto, los huesos se mantienen en constante proceso de renovación, cada día se reabsorbe una pequeña parte del hueso y se forma una nueva, este proceso se efectúan en proporciones similares hasta los 35 años de edad, a partir de allí el proceso de desgaste supera al de formación de nuevo hueso por lo cual se va disminuyendo progresivamente la masa mineral ósea dando origen inicialmente a lo que se conoce como Osteopenia que si progresa puede llegar a convertirse en Osteoporosis.

La osteoporosis afecta el contenido mineral de los huesos, tornándolos frágiles por lo que son propensos a fracturarse ante traumatismos leves.  A diferencia de las demás enfermedades del aparato locomotor, la osteoporosis no produce síntomas, muchas veces una fractura es la primera manifestación de esta enfermedad. Las fracturas ocurren más frecuentemente en la columna vertebral en donde se manifiestan como aplastamiento de las vértebras y a nivel de la cadera, este último caso el tratamiento suele ser quirúrgico ameritando muchas veces el reemplazo de la articulación por una prótesis.

En el caso de las articulaciones la enfermedad articular más frecuente es la artrosis también conocida como osteoartritis, afecta a más de un 80% de los adultos mayores, esta enfermedad se debe al deterioro del cartílago articular, esto se asocia a factores como la herencia, la alimentación, antecedente de traumatismos y lesiones, actividad laboral que se ejecutó durante la vida, peso corporal y el uso que se le haya dado a la articulación.

La artrosis y la osteoporosis son los principales procesos degenerativos que afectan al aparato locomotor, la artrosis afecta la articulación mientras que la o osteoporosis afectan al hueso, son dos entidades distintas sin embargo muchas veces una misma persona puede padecer de forma simultánea ambas enfermedades. 


Las condiciones en las que se encontrarán nuestros huesos y articulaciones dependerá en gran parte de como llevemos nuestra vida, más allá de los factores hereditarios y el tipo de actividad laboral que se haya llevado a cabo,  es posible envejecer con calidad de vida, en este sentido te invitamos a leer un artículo de nuestra web en donde se dan las recomendaciones para lograr un envejecimiento saludable (ver artículo).




miércoles, 25 de junio de 2014

Tratamiento de la Artrosis




La Artrosis es la enfermedad musculo esquelética degenerativa más frecuente, hasta hace algunos años su tratamiento se limitaba al manejo del dolor, sin embargo la enfermedad progresaba llevando al deterioro funcional de la articulación afectada. Hoy en día en El Bienestar contamos con protocolos de tratamiento para la Artrosis que permiten no solo controlar y eliminar el dolor sino además reparar el cartílago, deteniendo así el progreso de la Artrosis y recuperando además la función con lo que mejora sustancialmente la calidad de vida de estos pacientes.


Las articulaciones son los componentes del esqueleto que nos permiten el movimiento y, por tanto, ser autónomos funcionalmente y relacionarnos con los demás. Están formadas por la unión de dos huesos a través de la cápsula articular, en su interior existe un fluido llamado líquido sinovial que es producido por la membrana sinovial. Los extremos óseos que se unen para formar la articulación están recubiertos por el cartílago articular, que es un tejido blando que permite y facilita el desplazamiento de los huesos entre sí.

En la Artrosis, el cartílago pierde sus propiedades y se vuelve más rígido, produciéndose fisuras y una disminución progresiva de su grosor. Llega un momento que éste, desaparece en algunas zonas de la articulación , lo que da lugar a roce entre los huesos, dolor y deformación. 

En fases posteriores también se afecta el hueso que sostiene el cartílago, formándose ostefitos, que son excrecencias óseas, que se forman en el margen de la articulación. Todo este proceso ocurre de forma lenta durante varios años.


Tratamiento de la Artrosis en El Bienestar


En El Bienestar contamos ya con más de quince años tratando pacientes con enfermedades musculo esqueléticas crónicas, esto nos ha llevado a desarrollar nuestros programa de tratamiento que aplicamos a los pacientes con Artrosis, este se basa en cinco aspectos fundamentales:

  • Alivio del dolor con terapias locales como la terapia neural.
  • Tratamiento farmacológico con medicamentos que alivien los síntomas combinados con medicamentos que contribuyan a detener y reparar el daño ocurrido en el cartílago articular.
  • Rehabilitación física, con lo cual recuperara la movilidad y fuerza de la articulación comprometida, brindándole una mayor resistencia ante la enfermedad.
  • Diagnostico y tratamiento del sobrepeso cuando este se encuentra presente, ya que este factor acelera el daño articular empeorando los síntomas de la Artrosis.
  • En los casos de Artrosis avanzadas recuperación del Cartílago con la aplicación de Viscosuplementación o Terapias con Factores de Crecimiento Plaquetarios. Estos tratamientos son especialmente útiles en pacientes con Artrosis avanzadas que desean evitar un tratamiento quirúrgico o la colocación de una prótesis.




Tratamiento con Plasma Rico en Factores de Crecimiento Plaquetarios


El Plasma Rico en Factores de Crecimiento Plaquetarios al ser aplicado de forma intraarticular detiene el proceso de degradación del cartílago articular y estimula la regeneración del mismo, igualmente permite reemplazar el líquido sinovial patológico reduciendo la inflamación. Estos cambios se traducen en una disminución significativa del dolor, con mejora en la movilidad y la función de la articulación, y por ende, en la calidad de vida del paciente.

El tratamiento con Plasma Rico en Factores de Crecimiento Plaquetarios es efectivo tanto en las fases intermedias o incipientes como en los grados más avanzados de esta enfermedad. En los casos intermedios o incipientes, la infiltración con Plasma Rico en Factores de Crecimiento Plaquetarios tiene un efecto protector y restaurador del equilibrio fisiológico del cartílago articular previniendo el deterioro de la articulación afectada por la Artrosis. En las artrosis graves de rodilla este tratamiento es capaz de contener el avance de la enfermedad y retrasar la solución definitiva que suele ser el reemplazo de la articulación por una prótesis. Lo más significativo, en estos casos graves, es la reducción del dolor y la recuperación de gran parte de la movilidad perdida.


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miércoles, 4 de junio de 2014

Artrosis, la enfermedad degenerativa más frecuente




La palabra Artritis se utiliza para hacer referencia a  la presencia de dolor, aumento de volumen y limitación para la movilización de las articulaciones; estos síntomas pueden ser debidos a muchas las causas, de allí que existan varios tipos de artritis. 

La Artrosis es un tipo de artritis en la cual el cartílago, que es un tejido que recubre a los huesos en los sitios donde se unen entre sí, sufre un proceso degenerativo, esto origina una serie de cambios en el hueso subyacente que dan lugar a la aparición de las manifestaciones propias de esta enfermedad. La artrosis es entonces una enfermedad de la articulación y no del hueso como ocurre con la Osteoporosis.

La Artrosis se relaciona directamente con procesos como el envejecimiento, siendo la enfermedad más frecuente en el anciano, se estima que llega a alcanzar hasta un 80 de los mayores de 70 años.  Esta enfermedad no es exclusiva de los ancianos, las personas adultas pueden padecerla como consecuencia de un traumatismo, obesidad, lesiones deportivas o en condiciones posteriores a cirugías como es el caso de la cirugía de meniscos de la rodilla.

En ella la capacidad de reparación del daño producido al cartílago por factores como la carga dinámica de las articulaciones y los traumatismos se encuentra francamente disminuida, el envejecimiento afecta además a los principales elementos protectores de la articulación como son los músculos y ligamentos que la rodean, los músculos suelen atrofiarse y mientras que los ligamentos se distienden tornándose menos capaces de absorber las distintas fuerzas que se generan sobre las articulaciones. 

Otro factor de gran importancia en el desarrollo de esta enfermedad lo constituye la sobrecarga que acompaña a condiciones como el sobrepeso y obesidad, especialmente en el caso de artrosis de columna vertebral, cadera y rodilla.

El dolor articular producido por artrosis se relaciona con la actividad física, suele aparecer durante el movimiento o poco después de iniciar el mismo y tiende a mejorar tras el reposo, en ocasiones puede acompañarse por rigidez de la articulación al levantarse de pocos minutos de duración. 

En caso más avanzados aparece el traquido con la movilización de la articulación e incluso puede presentarse cierto grado de deformidad especialmente a nivel de las manos y las rodillas, en las primeras se producen unos engrosamientos en las articulaciones que reciben el nombre de Nódulos de Heberden y Nódulos de Bouchard (Artrosis de las manos).  

El tratamiento de la artrosis tiene como objeto aliviar el dolor y prevenir la pérdida de la función física. Dado que la artrosis se relacionan directamente con la presencia de factores mecánicos es importante disminuir la carga focal de la articulación afectada, para ello es necesario evitar llevar a cabo actividades que sobrecarguen la articulación, mejorar la condición física en especial la fuerza de la musculatura regional y disminuir el peso corporal.  En ocasiones se requiere del uso de elementos que permiten redistribuir la carga, como el bastón la muleta o la andadera.



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viernes, 18 de abril de 2014

Artrosis de las manos




Las manos son quizá una de las estructuras más importantes del cuerpo ya que son nuestras herramientas por excelencia, solo cuando se presenta alguna enfermedad o una lesión traumática  que limite su función es cuando se entra en conciencia de que son usadas en casi todas las actividades que llevamos a cabo diariamente. 

Son muchas las enfermedades que afectan a las manos, sin embargo, la mas frecuente es la Artrosis. En esta enfermedad el cartílago que reviste a las articulaciones de las manos se adelgaza y destruye, lo cual hace que se produzca roce, traquido y dolor con los movimientos, muchas veces este dolor es mas intenso en la tarde, después de llevar a cabo tareas en donde se usen las articulaciones afectadas.  Otros síntomas comunes en esta afección son el traquido y la limitación para cerrar o empuñar la mano, con el tiempo se presenta además debilidad y cierto grado de rigidez por la mañana.

La Artrosis de las manos es la única forma de esta enfermedad que tiene un claro origen hereditario, afectando principalmente a las mujeres, siendo transmitida de madre a hija.  Su edad de inicio se estima entre los 40 a 49 años de edad, pudiendo presentase a una de cada diez personas en este grupo etario, alcanzando a afectar a 8 de cada 10 personas de 60 años o más. Esto pone en evidencia que la edad es uno de los factores de riesgo más importantes para desarrollar Artrosis.


El desgaste del cartílago sobrecarga y lesiona el hueso subyacente dando origen a cambios que originan las deformidades propias de la artrosis de las manos, caracterizadas por el aumento de volumen de las articulaciones de los dedos, conocidas como articulaciones interfalangicas, dando origen los Nódulos de Heberden y los Nódulos de Bouchard característicos de esta enfermedad. Otra localización frecuente de Artrosis en la mano es la que afecta a la base del pulgar y es conocida como Rizartrosis.



Tratamiento


La Artrosis  es una enfermedad progresiva, sin embargo puede estacionarse y verse detenido su progreso.  Su tratamiento abarca varios tipos de medidas, que deben aplicarse de forma simultánea.

  1. Evitar el sobreuso articular, los movimientos repetitivos son causa importante del desarrollo de esta enfermedad.
  2. Evitar los esfuerzos innecesarios como por ejemplo al cargar peso o hacer excesiva fuerza para abrir envases.
  3. Ejercicio, es importante movilizar la articulación regularmente para evitar perder fuerza muscular.
  4. Fisioterapia, este tratamiento ayuda a disminuir la inflamación y recuperar los rangos de movimiento.
  5. Tratamiento analgésico, muchas veces el dolor es el principal síntoma de la Artrosis por lo que estos pacientes deben usar algún tipo de analgésico para aliviar el dolor.  Estos medicamentos son de varios tipos sin embargo es más seguro y suele ser efectivo el uso de analgésicos como acetaminofen y paracetamol, evitando el riesgo del uso prolongado de los AINEs.
  6. Tratamiento para detener el curso de la enfermedad, algunos medicamentos han demostrado ser eficaces para disminuir el progreso de la enfermedad al retardar el daño del cartílago articular, tal es el caso de la Glucosamina y la Diacereina.
  7. Cuide su alimentación, se ha demostrado que existen alimentos que frenan el progreso de la artrosis.

sábado, 12 de abril de 2014

¿Es posible prevenir la Artrosis?


 La Artrosis es una enfermedad degenerativa relacionada con el sobreuso y la sobre carga mecánica de las articulaciones lo que desencadena el deterioro del cartílago articular.  Esta sobrecarga se presenta en tres condiciones particulares que debemos evitar:

  • Esfuerzos como elevar y trasladar cargas, especialmente si esto no se hace de la forma correcta.

  • Esfuerzos posturales, presentes al mantener una posición por mucho tiempo, como mantener la cabeza inclinada hacia a delante o hacia atrás al limpiar o trabajar en el computador,  permanecer de pie mucho tiempo, inclinarse hacia adelante al estar sentado, etc. Todo esto genera una serie de cargas sobre la articulación involucrada desgastándola.

  • Movimientos repetitivos, llevar a cabo actividades incluso leves pero de forma repetitiva contribuye también al deterioro articular, como ocurre con los músicos, operarios de maquinarias, cocineros.

  • Sobrepeso y la obesidad.  El sobrepeso es el principal factor de riesgo para desarrollar artrosis de las rodillas por sobrecarga mecánica de esta articulación.



Si bien evitar todos estos factores mecánicos ayudan a frenar la Artrosis, se ha descubierto que algunos alimentos también contribuyen a su prevención, tal es el caso del Brócoli.

El Brócoli es rico en una sustancia llamada Sullforafano, la cual tiene la propiedad de bloquear la enzima que interviene en el proceso de deterioro del cartílago articular frenándolo. Esta sustancia también ha sido el blanco de varias investigaciones que han asociado su consumo con la disminución en el riesgo de padecer varios tipos de cáncer.

Para prevenir la Artrosis los científicos recomienda ingerir unos 100 gr diarios de Brócoli, sin embargo, hay que tener presente que en estos 100 gramos de Brócoli crudo hay aproximadamente unos 2000 microgramos de Sulforafano, pero luego de la cocción quedan solo 600 microgramos del mismo.

Otros vegetales ricos en Sulforafano son el repollo, la coliflor y los repollitos de Bruselas.



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