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sábado, 21 de febrero de 2015

¿Qué es una Bursitis y cuál es su tratamiento?



Una de las principales causas de dolor alrededor de una articulación es la bursitis, aquí te explicamos de que se trata, por que se produce y cuál es su tratamiento.


La Bursitis es una enfermedad bastante molesta para quien la padece, se trata de un dolor de fuerte intensidad localizado alrededor de una articulación que se presenta posterior a un traumatismo, un esfuerzo o en relación con alguna actividad deportiva.

Este trastorno es debido a la inflación de una estructura conocida como bolsa serosa, que no es más que una suerte de bolsa rellena por un liquido similar al que se encuentra en el interior de las articulaciones, conocido como líquido sinovial, estas estructuras se localizan en las grandes articulaciones como el el hombro, codo, cadera, rodilla y tobillos, pudiendo existir varias bolsas en una misma articulación.  Su principal función es actuar como un sistema amortiguador del roce y del impacto durante los movimientos.

Muchas bolsas se localizan entre la articulación y la piel por lo que al ser accesibles pueden ser lesionadas con frecuencia como es el caso de la bolsa serosa del codo ubicada en la parte posterior de esta articulación que se inflama al mantenerlo apoyado o en personas que padecen artritis gotosa por elevación de los niveles de ácido úrico en sangre.  Otras bolsas localizadas superficialmente son las que se encuentran en la rodilla, por delante de la rotula que se inflaman al permanecer arrodillado o también al caer de rodillas, y la bolsa serosa de la cadera que se inflama al permanecer mucho tiempo acostado sobre un mismo lado o al recibir un impacto o traumatismo a ese nivel.

La bursitis se caracteriza por un intenso dolor sobre la articulación que se agrava e incluso llega a limitar los movimientos como en el caso del hombro que puede ver limitado su movimiento por una bursitis dando origen a la condición conocida como hombro congelado, la inflamación hace que la bolsa se llene de liquido por lo que muchas veces es posible palparla como una masa o tumoración caliente que incluso puede acompañarse por enrojecimiento de la piel suprayacente.


Factores de riesgo para desarrollar bursitis


Aunque la principal causa de bursitis son los traumatismos, existen condiciones que hacen que estas puedan ocurrir con mayor frecuencia, como lo es:

  • Diabetes. Los pacientes diabéticos tienen alteraciones en su sistema de defensas por lo que son mas susceptibles a desarrollar diversas enfermedades infecciosas, en estos es más frecuente la aparición de bursitis infecciosas que se relacionan con traumatismos y pequeñas heridas en la piel que cubre una bolsa serosa.
  • Gota. Las personas que padecen esta forma de artritis pueden  presentar depósitos de cristales en las bolsas serosas lo cual las inflama, la mas afectada suele ser la bolsa olecraniana que se localiza por detrás del codo.
  • Sobrepeso y obesidad. El sobrepeso es un importante factor de riesgo para el desarrollo de artrosis de la rodilla, esta condición puede causar deformación de la articulación lo que genera sobrecarga al llevar a cabo los movimientos de flexión y extensión lo que finalmente lleva a la inflamación de las bolsas de la rodilla, especialmente la ubicada en su cara interna produciendo la busitis anserina o bursitis de la pata de ganso.
  • Factores ocupacionales. Las personas que deben permanecer arrodilladas mucho tiempo suelen desarrollar bursitis de la bolsa serosa prerrotuliana, tal es el caso de las personas domesticas, los albañiles que se dedican a la colocación de cerámica y otrso recubrimientos para los pisos y los religiosos que deben permanecer arrodillados.

Tratamiento de la bursitis


El tratamiento de esta afección es médico, en raros casos debe recurrirse a la cirugía para su resolución.  Es importante que desde el mismo momento del inicio del dolor se adopten medidas para disminuir el dolor y la inflamación, como son:

  • Suspender la actividad que la origino, en el caso de que se asocie con un esfuerzo o con movimientos repetitivos es importante el reposo.
  • Aplicar frío local con hielo o con una compresa de gel frío, esto debe hacerse varias veces al día por espacio de 5 a 10 minutos.
  • Hacer algunos estiramientos a tolerancia para evitar la limitación en el movimiento.
  • Usar antinflamatorios en pomada o tomados para controlar la inflamación y el dolor.
  • Evitar apoyarse sobre el área dolorosa. 



lunes, 9 de febrero de 2015

Fascitis Plantar






El dolor localizado en los píes es una molestia muy frecuente, si bien puede tener varias causas, la inflamación de la una banda de tejido que le da forma al arco del pie, conocida como Fascia Plantar, es una de las más frecuentes.


La inflamación de la Fascia Plantar es la causa de la conocida Fascitis Plantar, se trata de un tejido fibroso que se encuentra justo por debajo de la piel de la planta de los pies que se extiende desde la base de los dedos hasta el hueso del talón conocido como calcáneo.

Esta fascia tiene como función mantener la forma del pie y absorber los esfuerzos y la presión durante actividades como la marcha y el permanecer de pie. Cuando estas actividades se llevan a cabo por largos periodos de tiempo, en  presencia  de factores como el sobrepeso y la obesidad o en quienes practican actividad física con alto impacto como la correr o trotar, llevan a la inflamación o incluso al desgarro de la fascia.

Un factor asociado al desarrollo de este trastorno es la presencia de contracturas o tensión en los músculos de la pantorrilla, especialmente en las mujeres que acostumbran a usar zapatos de tacón alto.  La tensión originada en estos músculos y en el tendón de Aquiles limitan la normal flexión del pie lo que aumenta la presión sobre la fascia inflamándola.

La fascitis plantar se caracteriza por un dolor muy intenso que se localiza en la planta de uno o ambos pies hacia su parte posterior cerca del talón. Es muy característico el hecho de que el dolor es mas intenso en la mañana al levantarse, al inicio del movimiento tras un periodo de reposo y después de la actividad física.  El dolor alivia parcialmente con la actividad física o tras el movimiento, sin embargo muchas veces persiste por lo que quien lo padece suele acudir al médico.

El tratamiento de esta condición es médico conservador, se basa en implementar un programa de rehabilitación que deberá ir acompañado en una serie de cambios en el estilo de vida.


Relación entre Fascitis Plantar y Espolón Calcáneo


Con frecuencia en las personas con fascitis plantar a las que se le solicita una radiografía de los pies es posible observar la presencia de una prominencia de hueso en forma de gancho localizada en el calcáneo, esto es lo que se conoce como un espolón calcáneo.

Esta lesión del hueso se relaciona con la sobrecarga o tensión ejercida por la fascia en su sitio de inserción, sin embargo a diferencia de lo que comunmente se piensa, no necesariamente es la causa del dolor.








lunes, 2 de febrero de 2015

10 consejos para prevenir el dolor en la parte baja de la espalda


El dolor en la parte baja de la espalda, conocida como región lumbar, es una molestia que todas las personas tendrán en algún momento de su vida, independientemente de que se trate de alguien joven o de un adulto mayor. Aquí te explicamos cuáles son las causas más comunes de este trastorno y te brindaremos además 10 consejos que te ayudarán a prevenirlo.


El dolor localizado en la región lumbar es  la molestia más frecuente en adultos de cualquier edad y suele denominarse lumbalgia o lumbago. Esta molestia tiene una gran variedad de causas, sin embargo los esfuerzos y las malas posturas encabezan la lista, otras condiciones menos comunes son enfermedades como la artritis, artrosis, espondilitis anquilosante y las fracturas vertebrales, también puede ser debido a alteraciones no relacionadas con la columna vertebral como ocurre en el caso de las enfermedades del riñón y vías urinarias como es el caso de los cálculos renales.
                
El dolor lumbar de origen musculo esquelético o lumbalgia, se presenta con frecuencia al levantar un objeto pesado del piso cuando esto se lleva a cabo flexionando el tronco e vez de las rodillas. Esta constituye una forma incorrecta de hacerlo ya que sobrecarga la columna lumbar generando una gran tensión sobre los músculos de la parte baja de la espalda, al tiempo que ejerce una gran presión sobre los discos intervertebrales. Otra mala postura común en personas con lumbago es el hábito de halar hacia si objetos pesados, especialmente los muebles y electrodomésticos, cuando la mejor forma de moverlos es empujarlos apoyando la espalda sobre ellos.

Por lo general las primeras veces que se hacen estos movimientos incorrectos puede haber una leve molestia a la que no se le suele dar mucha importancia ya que cede espontáneamente de forma rápida. Sin embargo, en la medida que se llevan a cabo estos esfuerzos se van sumando lesiones que terminaran por ocasionar daños estructurales importantes en la columna vertebral como las lesiones de los discos intervertebrales que son capaces de romper el anillo fibroso que los rodea dejando salir en contenido gelatinoso del interior del disco produciéndose así lo que se conoce como una hernia discal. Esto se reconoce cuando el dolor ya no desaparece espontáneamente o incluso la persona queda “doblada” y no puede incorporarse tras un esfuerzo.

La mejor manera de evitar que se lesione tu columna es poniendo en práctica algunos consejos prácticos:

1.  Nunca te inclines hacia adelante para tomar un objeto pesado del suelo.  La forma correcta de hacerlo es flexionando la rodilla y manteniendo la espalda recta.

2.  Si un objeto es muy pesado trasládalo lo más cerca que te sea posible del cuerpo. Cargar un objeto que quede alejado del tronco te obligara a tener que flexionarlo con lo que sobrecargarás los discos intervertebrales, la mejor forma de hacerlo es tomar el peso y abrazarlo con ambos brazos llevándolo así cerca del cuerpo. 

3.  No lleves bolsas, paquetes o un objeto pesado sujetándolo con una sola mano. Al trasladar una carga de un solo lado del cuerpo favorecerás que tu columna sufra una flexión lateral, con lo que tu tronco se inclinara hacia el lado que sujeta la carga, lo ideal es distribuir el peso entre ambas manos o llevar el objeto al frente sujetándolo con ambas manos.

4.  Mantén tu espalda completamente apoyada en el respaldo del asiento cuando estés sentado. Muchas veces permanecemos sentados con el tronco inclinado hacia adelante en flexión, especialmente cuando trabajamos en el computador, esta flexión sobrecarga tus discos y puede dañar tu columna, así que evita hacer esto.

5.  Evita el sobrepeso. El peso corporal afecta a la columna lumbar, en personas con sobrepeso este segmento está sometido a una mayor compresión, además que el aumento de volumen del abdomen hace que la barriga caiga hacia adelante aumentado la curvatura de la columna lumbar lo que genera sobrecarga en sus segmentos inferiores.

6.  Aunque estés de píe o sentado correctamente, evita permanecer en una misma posición por mucho tiempo. Una postura adecuada si es mantenida en el tiempo también es capaz de originar esfuerzos posturales, por tal razón los expertos en salud ocupacional recomiendan efectuar pausas activas cada dos horas, se trata de tomarse unos 5 minutos cada dos horas para cambiar la posición, estirar los hombros, cuello y espalda, ponerse de pie y estirar las piernas, aunque parezca algo muy simple hacer esto te ayudara a prevenir una gran cantidad de lesiones.

7.  Practica estiramientos. Las actividades llevadas a cabo en el día a día son capaces de originar tensión en los músculos que los van acortando limitando así los rangos de movimiento, por lo que se hace necesario estirarse un poco tanto al levantarse como al final de la tarde, si tienes tiempo puedes practicar incluso actividades como el Yoga o Tai Chi que incorporan toda una rutina de estiramientos que te ayudaran además a relajarte y bajar un poco la tensión emocional.

8.  Fortalece los músculos de tu espalda. Los músculos constituyen un elemento protector de las articulaciones ya que las revisten completamente, tener una buena musculatura permite brindarle un mayor soporte a las articulaciones con lo que se puede prevenir que se lesionen. El fortalecimiento se logra llevando a cabo distintas rutinas de ejercicio contra resistencia que hacen que el musculo aumente su fuerza y su volumen.

9.  Evita las actividades que tengan impacto. Algunos deportes como correr, hacer spinning, tenis, montañismo o baloncesto, entre muchos otros, originan cargas sobre tu columna cada vez que saltas, este impacto puede lesionar los discos intervertebrales además del cartílago articular en cadera y rodilla por lo que si vas a practicarlo tienes que procurar no estar pasado de peso así como disponer de zapatos especiales que tengan la capacidad de amortiguar el impacto.

10.  Come más gelatina. La gelatina está compuesta principalmente de colágeno, una importante proteína estructural necesaria para reparar el daño al cartílago articular y a los discos intervertebrales, además de otros tejidos del aparato musculo esquelético como los huesos, ligamentos y tendones.