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El paracetamol es al analgésico más seguro

El paracetamol, también conocido como acetaminofén es el analgésico más seguro, te explicamos por qué.

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miércoles, 2 de noviembre de 2016

El Paracetamol es el analgésico más seguro




El Paracetamol, también conocido como Acetaminofén, es uno de los medicamentos más utilizados a nivel mundial por su eficacia y seguridad, está indicado principalmente para el alivio del dolor y disminuir la temperatura en personas con fiebre.



El Paracetamol es un medicamento analgésico puro, es decir, no posee efecto antiinflamatorio. Al ser administrado es capaz de actuar a nivel de los centros del dolor en el sistema nervioso central para bloquear la señal del dolor, así como a nivel de los centros encargados de regular la temperatura corporal que se ubican en el hipotálamo con el fin de activar los mecanismos que llevarán a la disminución de la temperatura.

Ambos efectos, el analgésico y el antipirético, son llevados a cabo gracias a la capacidad que tiene este medicamento de inhibir o bloquear la producción de unas sustancias llamadas prostaglandinas.

Principales usos del Paracetamol


El principal uso del paracetamol o acetaminofén es como analgésico y antipirético,  a tal fin puede encontrarse en presentaciones en las que constituye el único componente, tanto en tabletas o comprimidos para adultos como en gotas o jarabe para uso pediátrico. En estos casos se utiliza para tratar molestias como el dolor de cabeza, dolor muscular leve y dolor en personas con artrosis.

Este fármaco también se encuentra presentado en combinación con otros medicamentos como ocurre en el caso de los antigripales en los que se combina con antialérgicos y con descongestionantes como la seudoefedrina. También puede encontrase en combinación con ergotamina para el tratamiento de la migraña o con sustancias como el tiocolchicósido que es un relajante muscular.


El Paracetamol es un analgésico seguro


El paracetamol es un medicamento bien tolerado, a diferencia de los AINEs no tiene efectos adversos gastrointestinales como el desarrollo de gastritis y úlceras gástricas, ni sobre la coagulación de la sangre, por lo que es el medicamento de elección cuando el paciente es alérgico o tiene riesgo de desarrollar estas complicaciones. 

Dado que el paracetamol no afecta la función de las plaquetas es el medicamento de elección para tratar la fiebre, dolor articular y dolor muscular en los casos de fiebre por virus capaces de producir hemorragias como en Dengue, el Zika y el Chikungunya

También es muy útil en el alivio del dolor producido por enfermedades como la artrosis, en donde el dolor es debido al desgaste de las articulaciones y no a un proceso inflamatorio.

En qué casos no debe ser usado


Si bien el paracetamol es un fármaco seguro, a dosis elevadas es capaz de producir daño del hígado, por lo que es necesario evitar automedicarse o sobrepasar la dosis indicada por el médico tratante, en caso de que no se logre el alivio de las molestias es necesario acudir nuevamente a consulta para reevaluar el caso y decidir el uso de medicamentos más potentes. 

No debe ser usado en personas con enfermedades hepáticas como las hepatitis, cirrosis hepática o trasplantados de hígado, así como en personas que sean alérgicas al paracetamol o acetaminofén.

Es importante no combinar el acetaminofen con antigripales, ya que muchos de estos últimos lo combinan en su formulación con lo que se estarían ingiriendo dosis más altas a las recomendadas.



sábado, 13 de septiembre de 2014

Cuidado con los analgésicos




Los analgésicos son quizá los medicamentos más ampliamente utilizados, su uso común hace pensar que son medicamentos seguros y carentes de efectos adversos secundarios por lo que un gran número de personas se automedican con ellos. Esto dista mucho de la realidad, además de los conocidos efectos adversos gastrointestinales como es el caso de la gastritis, estos medicamentos conllevan una serie de riesgos cardiovasculares por lo que deberíamos poner una lupa a su uso indiscriminado.


Los analgésicos son medicamentos empleados para el alivio del dolor, estos pertenecen a varios grupos farmacológicos existiendo medicamentos que son analgesicos puros como es el caso del Acetaminofen y la Dipirona, y los analgésicos antiinflamatorios, llamados AINEs, como es el caso del Ibuprofeno, Diclofenac, Ketoprofeno y Meloxicam entre muchos otros. Existe además otro grupo de analgésicos llamados opiodes, estos son medicamentos potentes relacionados con la morfina, su acceso es restringido y se suministra en cantidades exactas bajo estricta prescripción medica por lo que la automedicación con ellos no es posible.

Los analgésicos puros son medicamentos más seguros que los antiinflamatorios, incluso la gran mayoría de las personas alérgicas a los AINEs los toleran bien, llegando a constituir la única herramienta para aliviar este síntoma.  Medicamentos como el Acetaminofen no producen molestias gástricas ni afectan la sangre, sin embargo su uso prolongado y en altas dosis es capaz de producir daño hepático.

Los AINEs son medicamentos capaces de afectar la producción de unas sustancias llamadas prostaglandinas que tienen un efecto protector en la mucosa gástrica, al interferir con estas sustancias los AINEs son capaces de producir trastornos como las gastritis que de persistir en el tiempo puede ocasionar ulceras gástricas que a su vez pueden erosionar vasos sanguíneos produciendo hemorragias capaces de poner en riesgo la vida del paciente.

Otro efecto secundario de los AINEs es su capacidad de afectar la actividad de las plaquetas, estas son células sanguíneas que actúan reparando el daño en los vasos sanguíneos y activando el proceso de coagulación de la sangre, por esta razón estos medicamentos son capaces de producir hemorragias nasales, sangrado en las encías y aumentan la tendencia a la aparición de moretones en la piel aún sin traumatismos. 

Este efecto sobre las plaquetas de los AINEs explica porque no deben ser usados en personas con enfermedades infecciosas por virus tipo Dengue, ya que este virus disminuye el número de plaquetas de forma importante y el uso de AINEs en esta enfermedad hace que las plaquetas existentes sean además ineficientes por lo que ocurren hemorragias que pueden comprometer la vida.

Un tercer efecto de estos medicamentos es su  capacidad de producir alergias, estas se manifiestan con hinchazón en los ojos o la boca, erupción y picazón en el cuerpo, existe un cuadro alérgico que ocurre a nivel del riñón conocido como nefritis intersticial; ante una reacción alérgica debe suspenderse inmediatamente el medicamento y acudir a un centro de salud.

Recomendaciones para hacer un mejor uso de los analgésicos


Queremos compartir con ustedes 7 consejos que les permitirán hacer un mejor uso de los analgésicos





sábado, 31 de mayo de 2014

Magnesio: ¿Es eficaz contra el dolor?




El dolor crónico es un tipo de dolor de difícil tratamiento, a pesar del desarrollo de nuevos medicamentos no todos los pacientes encuentran el alivio buscado, por lo que cada día cobra más vigencia el uso de "otras alternativas", como es el caso del Magnesio.



En la búsqueda de un alivio al dolor los pacientes suelen ir más allá de los tratamientos farmacológicos indicados por su medico tratante, esto es debido a que el dolor crónico suele ser muy difícil de tratar y en algunos casos el paciente no queda completamente satisfecho con los resultados obtenidos o bien debe suspender una medicación que le resulta efectiva para aliviar el dolor pero le resulta intolerable por sus efectos secundarios.

En esta búsqueda son varios los productos y terapias que pueden enumerarse, sin embargo, uno de los que goza de mayor popularidad es el Magnesio, especialmente en una de sus presentaciones, el Cloruro de Magnesio.


¿Es realmente efectivo?


El Magnesio es una sustancia empleada desde hace mucho tiempo como tratamiento para el estreñimiento por sus bien conocidas propiedades laxantes, uno de los productos mas populares que lo incluyen en su composición es la Leche de Magnesia.

Al estudiar las vías del dolor y los distintos neurotransmisores involucrados en la percepción y transmisión del estimulo doloroso se llega también al estudio de los sitios donde estas sustancias deben tener algún tipo de efecto para dar origen a un síntoma o percepción, estos puntos de acción se conocen como receptores.

Uno de estos receptores es el receptor NMDA, este es un receptor que es estimulado cuando un neurotransmisor conocido como Glutamato se fija a el, una vez estimulado se activa participando en los procesos relacionados con la percepción del dolor y la "perpetuación o prolongación" de la sensación dolorosa en el tiempo, así mismo es el responsable de dos síntomas que son frecuentes en el paciente con dolor crónico: la hiperalgesia, en la que un estimulo doloroso resulta desproporcionadamente intenso y la alodinia, en la que un estimulo que normalmente no produce dolor resulta muy doloroso (como es el caso de un roce suave).

Todas estas alteraciones en la forma en que se percibe el dolor ocurren tras la activación de estos receptores NMDA, sin embargo así como tienen un activador, como es el caso del Glutamato, tienen además un inhibidor o inactivador, que es el Magnesio.

El rol del Magnesio en las vías del dolor es precisamente bloquear la transmisión de la señal dolorosa, lo cual puede explicar su efectividad como coadyuvante para aliviar el dolor. Seguramente este no es el único mecanismo existente, sin embrago es uno de los más conocidos y ampliamente descritos en la literatura.  

Mas allá de este rol en la modulación de la transmisión de la señal dolorosa al sistema nervioso, el Magnesio interviene en una gran cantidad de funciones en el organismo y se le han descrito varios efectos beneficiosos en enfermedades cardiovasculares y en enfermedades del sistema nervioso, como es el caso de las migrañas, los trastornos de la memoria y las convulsiones.



¿Alguna vez ha tomado magnesio para aliviar su dolor?, cuéntenos cuál ha sido su experiencia o testimonio